viernes, 28 de julio de 2017

El Viaje - Capitulo 1

De como inicia esta aventura. 

Bogotá - Medellín - Capurganá
Medellín desde el Parque Explora (click para mas fotos)

Parte I - El inicio de la aventura (oh sorpresa)
El inicio fue un proceso sencillo, empacar todo, montarse en un bus y listo; o al menos eso es lo que pensábamos. Oficialmente nunca tuvimos fecha de salida, por lo que una vez que estábamos desocupados decidimos salir lo antes posible, entiéndase en 3 días, por lo que teníamos que terminar de entregar la casa, empacar, recoger, limpiar etc. Parece fácil, pero a lo largo del tiempo vas acumulando cosas, y en momentos como estos debes decidir que dejar, que llevar, y que dudas si llevas o no, en nuestro caso, todo fue una duda, herramientas, ropa, equipo, y hasta algunos recuerdos, todo estuvo al filo de quedarse pero finalmente logramos sacar lo que pensábamos era necesario. Y ahí empiezan las cosas a enredarse, primero con las bicicletas; compramos unas bolsa "especiales" para llevarlas, pero las éstas eran muy grandes y las bicis bailaban dentro, junto con algunas cosas que guardamos ahí, llevarlas a cualquier lado era una proeza, por lo inmanejable y lo pesado, pero logramos llevarlas a la parada y montarlas en el bus (que nos cobró un pasaje adicional por cierto) La segunda sorpresa, tráfico, Bogotá es un caos en las tardes, y nosotros nos olvidamos de ese detalle, y a pesar de que salimos con más de 2 horas de anticipación, llegamos a la terminal de buses sobre la hora de arrancar el bus, lo que nos llevó a la tercera sorpresa. Al llegar a la terminal bajamos las cosas, bicis, morrales y un morral con los electrónicos que teníamos (cámaras, computador) y con la corredera, olvide entregarle ese bolso a Alexandra para que lo tuviera, salimos corriendo al otro extremo de la terminal con 40 kilos de carga que arrastramos por el piso ya que el peso no nos permitía llevarlas de otra manera (lo que ocasiono que las bolsas se rompieran en su primer uso) al llegar a la zona de embarque nos dicen que solo faltamos nosotros para que el bus arranque, y fue en ese preciso instante en que nos dimos cuenta que olvidamos el bolso mas pequeño en el piso en la parada apenas nos bajamos. Esto desató una crisis terrible, a minutos de abordar el bus, corrí al otro lado del terminal para encontrar el lugar donde nos bajamos, pero estaba vacío, no estaban los buses, no había chóferes, solo con un vigilante que no sabía nada. Corrí de vuelta a la taquilla de la línea de buses para cancelar el viaje, no iba a irme sin tratar de conseguir esas cosas y en el camino encontré que uno amigos habían llegado para despedirnos, así que ahora era una crisis con apoyo, sin consultarlo cambie los pasajes para el próximo bus lo que nos daba una hora y media más para resolver la situación. Alexandra por un lado estaba más resignada que yo, pero mi caso era crisis absoluta. Después de muchas vueltas, enojo, frustración, y el apoyo de los panas, llegue a sentarme en la salida derrotado y sintiendo que todo estaba perdido, un mal inicio de viaje. Paralelo a esto Alexandra insistió en ir a la oficina de operaciones de la terminal, donde los atendió el personal de guardia y después de un intenso intercambio de comunicaciones por radio, el bolso fue devuelto por algún pasajero honrado que simplemente lo llevo a seguridad de la terminal. El viaje dió un giro, la suerte estaba a nuestro favor, en un terminal de buses como el de Bogotá, con la cantidad de gente que se mueve allí y la inseguridad que lo caracteriza tuvimos la fortuna de poder contar que nos devolvieron la mochila intacta, Dani y Alexandra se pusieron a saltar y a abrazar a todos en la oficina, habíamos recuperado una cámara DSLR, una cámara deportiva y la computadora (desde donde se escriben estas líneas), papeles y dinero,  así que todo volvía a la normalidad, llego la hora de salir a Medellín y despedirnos, quizás para siempre, de Bogotá.

Parte II - Medellín y los rumberos enfurecidos
Los viajes en bus nunca son muy placenteros, menos aun cuando el bus tiene cierto aire de tumba faraónica inmovilizadora, que parece muy cómodo pero en realidad resulta terrible. Medellín se parece mucho a Caracas, pero modernizada, con mucha planificación y trabajo para hacerla, según nuestro criterio, la mejor ciudad de Colombia. Algo de lluvia pero más cálida, y mucha gente amable, nos hizo sentirnos muy bien. Llegamos a un hostal muy tranquilo, descansamos un poco y luego salimos a pasear y conocer mas de cerca el mítico "Medallo" que tanta envidia genera en los Bogotanos. La ciudad es un encanto,  tiene diversos parques, es extremadamente limpia, con un metro alucinante, aquí se entremezclan la naturaleza y  la ciudad lo que la hace única.  El primer día nos decidimos por ir a conocer el Parque explora, que es un parque de ciencias muy divertido en el que te puede llevar recorrerlo al menos tres horas, un paseo que vale la pena hacer allí. Regresamos al hostal y salimos de rumba esa noche, una rumba furiosa porque queríamos bailar, para celebrar el inicio de la aventura, pero aparentemente no elegimos el mejor lugar para ello, buena música pero poco espacio. La zona rosa de "El Poblado" (Zona turística y repleta de extranjeros)estaba llena de bares pero ninguno ponía más de 2 canciones para bailar y después entraban en un ciclo de reguetton y cualquier cosa que no era nuestra onda, así que después de entrar y salir en 5 bares, decidimos descansar. El resto es historia, visitas a mas museos, algunos intentos de comprar cosas que faltaban y prepararnos para seguir el viaje a el punto más cercano a la frontera, Capurganá.

Parte III - Capurganá
Capurganá es una isla, pero no rodeada solo de agua, es más bien una isla rodeada mitad por agua y mitad por la selva del Darién, donde puede que lo más peligroso no sea la selva sino los que por ahí deambulan haciendo su vida de algunos negocios ilegales. Para llegar a Capurganá, nuevamente nos tocó un bus, esta vez por 10 horas, desde Medellín hasta un pueblo en la costa llamado Necoclí, el viaje es principalmente a través de las montañas hasta que llegan a la zona de la costa donde ya es más plano todo, en la terminal de Medellín tienen servicio de guardaequipajes y es muy práctico dejar todo ahí y poder moverte en la ciudad, para después ir a esperar el bus. Hay dos opciones para llegar a Capurganá, ambas en lancha, pero con duraciones diferentes, la opción más larga es desde Turbo, la más corta que es la que tomamos nosotros desde Necoclí, el viaje en bus dura una hora, y lo mismo se incrementa. Una cosa importante, los viajes en lancha siempre son bastante movidos, aun en el mejor clima, el mar tiene olas, que parecen pequeñas, pero para los estómagos débiles es importante evitar comer ácidos o lácteos antes de salir, y si insisten en hacerlo, al menos siéntense al final de la lancha, donde no saldrán los proyectiles del desayuno devuelto volando en dirección de los pasajeros, se los digo por experiencia, es difícil esquivar vomito en espacios reducidos. Otro detalle importante, los bolsos puede que se mojen, no siempre pero es una posibilidad real, así que es mejor tomar previsiones, bolsas negras, para guardar todo bien, y no pasar el chasco de llegar con toda la ropa mojada. Al llegar al muelle de Capurganá hay un pequeño punto de control, migración y policía está ahí, los pasajeros buscando sus bolsos como locos, y después los trabajadores de los hostales buscando clientela, si ya tienen reserva es mejor decirlo de una vez, porque los muchachos pueden ser insistentes, si no, es mejor alejarse un poco, esperen salir del muelle a ver que consiguen. En Capurganá empezó realmente la parte de viajeros, allí nos quedamos en un hostal muy lindo, La Bohemia, una casa hermosa, ubicada entre la selva y el mar, con un ambiente muy lindo, relajado, y con gente muy interesante, allí conocimos a muy buenos amigos, compartimos risas, filosofía, y un poco de locura. En Capurganá hay muchos paseos buenos, que vale la pena hacer caminando, son caminatas por zonas selváticas y la orilla del mar; por ejemplo hay que caminar hasta El Aguacate, donde pueden nadar un poco o ir hasta los pozos sopladores, o playa amarilla; Sapzurro y La Miel, pueblos separados por la frontera colombo-panameña, con playas como cabo tiburón del lado de Sapzurro o el duty free del lado de la miel. Más cerca de Capurganá están, la coquerita, un refugio en la montaña, con una piscina de agua dulce natural, y una de agua salada, un poco movida con marea alta pero muy divertida, donde los peces aprovechan de comer los dedos de los visitantes; las cascadas de El Cielo, muy lindo lugar, y también pueden quedarse en las playas de Capurganá, que son la opción más fácil y de menos esfuerzo. Ya desde Capurganá empezamos a mirar nuestro paso a Panamá con más seriedad, pues era por mar y por lo que nos habían dicho, la marea estaba anormalmente alta por lo que podría ser un viaje movido. Importante tomar en cuenta que se debe hacer migración, y quizás el agente de migración puede ser un poco complicado, por lo que es mejor que lleguen un día antes para informarse bien y poder tener todo en orden, también en algunos casos piden demostrar fondos suficientes y modo de retorno, pregunten en el hostal donde se estén quedando, siempre hay quien sabe que piden y así igual están preparados. Finalmente, e l viaje desde Capurganá hasta puerto Obaldía, terminó siendo bastante tranquilo, especialmente porque el señor de la lancha que nos llevó tomó todas las precauciones necesarias, incluso llegando a detener por completo la lancha en varias oportunidades para evitarnos un susto. Capurganá fue una hermosa experiencia, que nos permitió despedirnos de Colombia de la mejor forma que era posible, y dejándonos con tranquilidad de que si debemos volver, lo haremos sin ningún problema; de la misma forma, este lugar nos permitió empezar a ponernos en la mentalidad de viajeros, para enfrentar lo que se venía.

martes, 27 de septiembre de 2016

Remodelacion


Solo queríamos dejarte saber que estamos trabajando en algo nuevo, se vienen algunos cambios al blog, y quizás puedas ver las cosas un poco extrañas por algún momento, estamos re-diseñando todo, desde colores hasta la distribución de la pagina, algunos artículos viejos se van a ir, otros se quedan, y en general esperamos que todo sea mas limpio, mas agradable y mas divertido. Si tienes dudas o comentarios no dudes en contactarnos por la dirección de correo electrónico
seguro que algún día lo veremos.

viernes, 8 de julio de 2016

Me fui, y me lleve mi titulo.

Hoy ley una nota en Aporrea.org, publicada por un Señor de nombre Carlos Jesus Rivas Pérez, la nota titulada “El que se quiera ir de Venezuela que se vaya, pero sin título” me llamo la atención, tanto que sentí la necesidad de escribir esto, y espero que el Sr Rivas logre leerlo.
Primero que nada, la Real Academia Española define como paradoja a una idea que es aparentemente contraria a la lógica , o que encierra en sí misma una contradicción, y el que vive en Venezuela, sabe que no existe nada de paradójico en estudiar allí y después querer irse.
Paradójico es que hayamos recibido los ingresos petroleros más altos de la historia durante muchos años, y sin embargo, los barrios de mi país siguen siendo igual o más grandes de lo que eran; paradójico es que seamos un país con tierras productivas y sin embargo debamos importar alimentos; paradójico es que hayamos sido referencia en desarrollo para américa latina y ahora somos la burla de todos nuestros vecinos, o peor aún, somos dignos de lastima; Paradójico resulta que en los años que lleva la llamada "Revolución" dirigiendo los destinos del país, la situación no haya mejorado tan siquiera un poco.
Querer irse de Venezuela a vivir en otro lado no es una paradoja, a menos que entiendas paradoja como sentido común. Quedarse en Venezuela, un país donde te matan por un teléfono o menos, donde te debes caer a coñazos (golpes, disculpen el Venezolanismo) por la comida, donde debes esperar que sea tu día de turno para comprar comida, donde dependes de tus amigos en el extranjero para comprar medicinas, o donde no importa la carrera que estudies, tu sueldo nunca será suficiente para vivir de forma decente, eso no es una paradoja, eso es sentido común.
No es un mensaje negativo, no es una conspiración de la CIA, o culpa de Uribe, no es culpa de la corona española, es la realidad, y tratar de negar esta realidad no es solo absurdo, es también, irresponsable. Por alguna extraña razón que aun desconozco, o que quizás me niego a aceptar, la culpa nunca está en nuestras formas, en la dirección por la que nos han llevado, no, la culpa siempre parece ser de otro, pero lo peor no es que sea culpa de otros, es que aun si quisiéramos decir que es culpa de otros, la dirigencia de nuestro país no tiene ni la inteligencia ni el coraje que hace falta para cortar de raíz esos problemas, cortar relaciones y demostrar que podemos sobrevivir a un bloqueo económico, tal como lo hizo Cuba (o no?).
La idea no "comienza a permear de manera escandalosa a este grupo social", es una idea que nace de forma natural, especialmente para los que se educan, porque al educarse entienden que hay cosas que no están bien, y que no se debe aceptar vivir en una situación en la que su vida está en riesgo, aceptar vivir de esta manera si sería una paradoja, especialmente cuando se sabe que hay una manera diferente de vivir.
Al hablar de los destinos, le puedo asegurar, Venezolanos hay en todos lados, desde Rusia hasta la Patagonia, desde el pacifico hasta el mar del norte, pero los que nos fuimos no buscamos un "sueño americano", solo buscamos poder dormir tranquilos, saber que vamos a tener algo para desayunar al día siguiente, y que vamos a ir a trabajar limpiando baños, dirigiendo operaciones petroleras, decidiendo destinos de cientos de empleados, y que vamos a regresar a casa, a nuestras familias, con mejores probabilidades de sobrevivir que en Venezuela.
No se trata de si otros países tienen o no problemas de seguridad, se trata de que hay que mejorar las posibilidades, estadísticamente, es más probable que te asalten y te maten en Venezuela, y eso es un hecho, me han tratado de robar un par de veces en el país que me recibió, pero en mi país me trataron de robar tres veces, las tres a punta de pistola y las tres casi me matan a tiros, por suerte para mí, no lo lograron.
Ya lo mencione antes, negar nuestra realidad es absurdo, culpar a los demás de nuestras desgracias, eso es lo más infantil del mundo; decir que la culpa de todo lo malo que pasa en Venezuela es culpa de otros es cuando menos una renuncia total a nuestra capacidad de decidir y hacer lo mejor para nosotros, la "Revolución" tuvo el dinero, el poder, y el apoyo para hacer que las cosas estuvieran mejor, sin embargo solo construyeron castillos en el aire, y cuando soplo el viento, esos castillos se fueron, dejándonos solos con la nada misma.
a mí no me interesa si la economía del país a donde voy es la mejor del mundo, solo me interesa saber que con lo que me gano voy a poder comprar comida donde y cuando quiera, es más, si yo y mi familia debemos compartir un lugar, no hay problema, pero sabiendo que lo que compartimos nos permitirá vivir de forma decente, sin violencia por alimentos, o sin trueque, disculpen pero eso no es una solución, eso es regresar a la edad media si es la única opción disponible.
Los profesionales venezolanos son bien recibidos en otros países, porque por lo general son primero que nada, profesionales, y segundo porque están dispuestos a trabajar, y a contribuir con quien sea que les dé un trabajo, solo quieren un trabajo seguro, una vida tranquila y la posibilidad de poder progresar, lento pero seguro; y los que se van son de todas las universidades, publicas y privadas, Técnicos universitarios e ingenieros, profesionales y mano de obra calificada, y si bien es cierto existen muchas universidades públicas, mucho de lo que se necesita para una carrera universitaria es costoso o inexistente, desde alimentos hasta seguridad, pasando por materiales, libros, etc.
Más aun, es trabajo del gobierno garantizar estos derechos para la población, y si quizás lo hicieran bien, los profesionales no buscaríamos salida una vez que nos graduemos, porque no se trata solo de educación, también están los que ya se han mencionado, y algunos de los que no se ha hablado aun.
Leyendo la nota del Sr. Rivas veo su idea de solución para el problema, es básicamente, se quedan o se van con una mano atrás y otra adelante, porque no te llevas ni tu dinero porque no puedes comprar dólares ni tu título porque no lo validarían. Sin embargo no se ve nada acerca de que cosas hace el gobierno, que no sea propaganda, para mejorar las condiciones y tentar a los que se gradúan a quedarse y a los que se fueron a regresar.
Créanme, vivo en el extranjero, y no es fácil llegar a lugares donde abrir la nevera en casa de tus panas está mal visto, donde abrazar y besar a la mama de los vecinos como si fuera tu tía sería un caso de acoso sexual, donde gritarle a tus amigos de un lado a otro de la calle básicamente te pondría en el mismo nivel de los habitantes de calle.
No es fácil irte y dejar todo, pero se hace, porque quieres bajar tus posibilidades estadísticas de morir a tiros, o sin atención en el hospital, no es fácil irte porque a pesar de lo que un amigo suele llamar "la tropizolanidad" siempre es mejor estar donde ya estás acostumbrado a la cultura y la gente.
Finalmente, es mentira lo que dice el Sr. Rivas acerca de que los jóvenes tienen posibilidades de cambiar las cosas, si ese fuera el caso no habrían tantos estudiantes presos por protestar por lo que consideran que está mal, por pedir un cambio; la posibilidad de cambio en Venezuela es ahora cuestión de terminar de destruir lo que queda, y ver si es posible reconstruir desde cero, sin chavistas o MUD, sin rojos o azules, sin izquierda y derecha.
Todos los que nos fuimos somos ese loco que quiere ser encontrado muerto en Choroni, pero al final nos fuimos porque "Ya no los aguanto más, déjenme vivir en paz"
P.D. El Sr Rivas se refiere de una forma quizas despectiva al cantante de "Muerto en Choroni" quizas porque es el mismo que les canto despues "A ti te Molesta", quizas el Sr Rivas sabe de quien hablan cuando dicen "porque aunque te la des de anticomercial diciendo falsedades de corte social sabemos que en el fondo solo quires real"
Circo Urbano - Muerto en Choroni Caseroloops - A ti te molesta